Días extraños

El día ha empezado raro, ha seguido raro y ha acabado raro, como el tiempo. ¡Qué frío hacía hoy! Corría un aire que te dejaba tieso, y encima a L. y a mí nos ha tocado patio.

S. ha llegado hoy con unos arañazos considerables en el cuello y en la cara. Está claro que se los ha hecho él mismo durante el fin de semana, pero para curarnos en salud, le hemos llevado al director para que lo viese y L. lo ha apuntado en su registro individual de incidencias. Toda precaución es poca en casos así. Afortunadamente, ha estado tranquilo el resto del día, algo que no se puede decir del resto de sus compañeros. La clase ha estado hoy un poco alborotada, muchos no han hecho los deberes… En fin, será porque es lunes.

Entre otras cosas, hoy ha tocado lectura en voz alta (estrenamos nuevo libro: “La vuelta al cole del pequeño Nicolás”: ¡me encanta el pequeño Nicolás!), examen de comprensión lectora y corrección de la prueba CDI ((Conocimientos y Destrezas Indispensables) de Lengua. Desde este momento y hasta que lleguen las pruebas CDI oficiales, los alumnos realizarán pruebas similares para aprender sobre todo la forma de enfrentarse a ellas. A última hora, en Habilidades Sociales, los alumnos han trabajado en grupos para elaborar un mural con el tema: “lo que me gusta y lo que no me gusta del grupo, de la clase”. Me he ido pasando por los grupos y la tónica general ha sido la de la discusión y el desacuerdo. Ya he dicho que ha sido un día raro. Para todos.
Strange days have found us…”, cantaban The Doors.

Después del primer día, viene el segundo

Es lo que tiene llegar al centro de prácticas bien iniciado el curso, que al segundo día de estar allí -que a ti te parece el segundo día para todo el mundo- los alumnos tienen examen de Cono a primera hora. La profesora ha repartido un examen para todos, pero del que los niños de Compensatoria sólo tenían que contestar tres preguntas; éstos además tenían que hacer otro examen más sencillo. Así, cada niño es evaluado según sus logros teniendo en cuenta el nivel del que parten y sus capacidades. E. ha realizado el examen con el libro, cosa que me parece bien, no es poco que sepa encontrar lo que le piden y copiarlo o resumirlo.  
Mientras, S. hacía ejercicios de una cartilla de 1º, que siguen siendo un poco difíciles para él.
Hoy he empezado a ser -creo yo- útil, porque como la profesora no puede multiplicarse, mientras ella ayudaba a S. he estado resolviendo dudas de los alumnos en el examen, he corregido ejercicios de mates y luego, en un desdoble de la clase, he estado explicando y corrigiendo ejercicios de matemáticas a una niña de Compensatoria con un nivel muy bajo. Su gran problema es que no va mucho a clase.
A última hora, L. y yo nos hemos podido quedar solos y me ha explicado algunas cosas muy interesantes:
– Lleva una ficha de datos, así como un registro de las características, incidencias, actitudes, etc. de cada alumno.
– Secretaría también proporciona datos como teléfonos de contacto, disponibilidad de internet, nacionalidad del niño y/o de los padres, etc.
– Cada trimestre por lo menos, L tiene una reunión con cada familia, con el niño delante.
La información sobre los niños y su entorno es imprescindible, porque cada niño es un mundo. Cuanto más sepamos de ellos y su entorno, mejor.